LA MUJER Y LA ENFERMEDAD  CARDIOVASCULAR

EXTRAÍDO DE UN INFORME ESPECIAL DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA DEL CORAZÓN (A.H.A.)

LA MUJER Y LA ENFERMEDAD  CARDIOVASCULAR

DR ALEJANDRO J. FORERO A
PROFESOR DE MEDICINA INTERNA Y CARDIOLOGÍA
DEPARTAMENTO DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES CLÍNICA INDISA


CONOCIENDO SUS  RIESGOS DE ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR

Efectuar esta evaluación o evidenciar sus posibles riesgos, es un buen comienzo para entender la condición de salud de su corazón


Marque todas las opciones en esta evaluación de riesgo que sean aplicables a su caso. Si usted selecciona cualquiera de estas opciones le sugerimos consultar a su médico para efectos de una evaluación de riesgo completa.

1.- Edad y sexo. Soy una mujer mayor de 50 años.

2.- Historia familiar. Mi padre o hermano tuvieron ataques cardíacos antes de los 55 años, o mi madre o hermana tuvieron uno antes de cumplir los 65, o mi madre, padre, hermana, hermano o abuelos los han sufrido.

3.- Historia médica de enfermedades cardíacas. Yo tengo una enfermedad coronaria, fibrilación auricular u otro tipo de condición cardiaca, o he sufrido un ataque cardíaco.

4.- Historia médica de crisis cardíacas. He sido informada que tengo una enfermedad en la arteria carótida o que he tenido una ataque de isquemia cerebral transitoria o que tengo una enfermedad a las arterias de las piernas.

5.- Presión Arterial. Mi presión arterial es de 140/90 milímetros de mercurio o superior (Presión arterial alta) o un profesional de la salud me ha dicho que mi presión sanguínea es elevada o desconozco cual es mi presión sanguínea, o mi presión sanguínea es de 120/80-139/89 mm de Hg. (pre-hipertensión).

6.- Fumadora. Yo fumo o vivo o trabajo con gente que fuma regularmente.

7.- Colesterol total. Mi colesterol total es 200 mg/dL o superior o desconozco cual es mi nivel de colesterol total.

8.- Colesterol HDL. Mi colesterol H. D. L. (“bueno”) es inferior a 40 mg/dL o desconozco cual es mi nivel de colesterol HDL.

9.- Actividad física. Por lo general yo hago menos de 30 minutos de actividad física diaria.

10.- Sobrepeso. En relación a mi estatura tengo 9 kilos o más de sobrepeso.

11.- Diabetes. Tengo diabetes (una lectura de azúcar en la sangre de 126 mg/dL o superior) o necesito consumir medicinas para controlar mi nivel de azúcar en la sangre, o se me ha dicho que mi capacidad para controlar mi azúcar sanguínea se ha deteriorado (una lectura de azúcar sanguínea de 100 mg/dL o superior).

Usted puede reducir su riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca al tomar conciencia de cuales son sus factores de riesgo personales. Algunos de ellos se pueden modificar y otros no. Sin embargo el conocer estos factores le dan a Ud. el poder de alterar su estilo de vida y encausarlo en el camino que conduce a una mejor salud cardiaca.

II   Leyendo sus síntomas


Los Síntomas que preceden a un ataque cardíaco

Pocos ataques cardíacos son repentinos e intensos, pues en sus inicios la mayoría se manifiestan lentamente con un dolor o incomodidad soportable. Frecuentemente las personas no están seguras de lo que ocurre y dejan pasar demasiado tiempo antes de procurarse ayuda. Esta situación es muy frecuente entre las mujeres. He aquí algunos los síntomas que en su caso, o en el de otra mujer que Ud. conozca, apuntan a que se está en presencia de un ataque cardíaco.

Incomodidad en la zona pectoral. La mayoría de los ataques cardíacos involucran incomodidad en el centro de la zona pectoral con una duración que excede a unos breves minutos. Tal incomodidad puede cesar por un lapso de tiempo para luego manifestarse nuevamente. La sensación habitual es una presión molesta que evoluciona y que suele presentarse también como una sensación de estrechamiento, saciedad incomoda  o dolor.

Incomodidad en otras áreas superiores del cuerpo. Los síntomas pueden variar de dolor o incomodidad en uno o ambos brazos, espalda, cuello, mandibula o estómago.

Falta de aire. Esta sensación viene a menudo acompañada de una incomodidad pectoral. Esta falta de aire también suele presentarse antes que se manifieste tal incomodidad pectoral.

Otros síntomas. Estos pueden incluir sudoración fría, náuseas o una sensación de mareo.

Si Usted u otra persona que esté junto a Usted se queja de una incomodidad en la zona pectoral, especialmente con uno o más de los otros síntomas mencionados, no espere más de cinco  minutos para solicitar ayuda. Llame al servicio de emergencia y a su medico … o diríjase inmediatamente a un servicio de urgencia.

El llamar al servicio de emergencia médica movil y a su medico es, por lo general, la forma más rápida de procurarse una consejo o tratamiento que salvará su vida. El personal de los Servicios Médicos de Emergencia Movil  pueden iniciar el tratamiento al momento de llegar al lugar donde Ud. se encuentre pero considere que  en algunas ocasiones la ayuda puede ser mas pronta si  es trasladada al hospital en un vehículo particular. El personal de las unidades de rescate moviles  está entrenado para resucitar a alguien cuyo corazón se ha detenido y por lo general Usted recibirá atención medica adecuada más pronto que cuando es trasladada en ambulancia sin asistencia medica.

Si Usted no puede acceder a los servicios de alguna unidad de rescate movil, o si esta presenta demoras , disponga que alguien la lleve inmediatamente hasta el hospital. Si Usted es la persona que presenta los

III Controlando su nivel de riesgo

Tome las acciones para estar más saludable
Solo una vez que conozca sus factores de riesgo, Ud. podrá tomar medidas para reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca.

Se han identificado seis condiciones de salud o factores de riesgo modificables como esenciales en el desarrollo ulterior de una enfermedad cardiaca. Al controlarlos, en vez de que ellos la controlen a Usted, es posible reducir drásticamente el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca. Ellos son:


- Colesterol elevado en la sangre

- Presión sanguínea elevada

- Tabaquismo

- Sedentarismo

- Obesidad o sobrepeso

- Diabetes

- Colesterol elevado en la sangre


El colesterol es una sustancia similar a la grasa que se encuentra en la sangre y en las células. Un nivel de colesterol elevado ocasiona una acumulación del mismo en las paredes internas de las arterias, junto con las otras substancias contenidas en la sangre. Esta acumulación, denominada placa, ocasiona el estrechamiento de las arterias y tiene como consecuencia la reducción del flujo sanguíneo.

Si las placas se rompen, se provoca la formación de coágulos que bloquearán el flujo sanguíneo. Si un coágulo llegase a bloquear totalmente una arteria que irriga el corazón, sobrevendrá un ataque cardíaco.

Qué hacer: La condición de colesterol elevado no presenta síntomas, por lo tanto la paciente debe hacerse exámenes para cerciorarse de sus niveles específicos. Existen dos tipos principales de colesterol: “bueno” y “malo”. Los triglicéridos, un tercer tipo de lípidos en la sangre, también son importantes y también pueden ser chequeados durante el mismo examen de sangre. Su médico, además de recomendarle observar una nutrición saludable, una actividad física regular y una reducción de peso, puede prescribirle medicamentos para controlar su nivel de colesterol. Es importante tomar los medicamentos tal como se los hayan recetado. Incluso si su doctor le prescribe medicamentos, la importancia de observar una nutrición saludable y actividad física regular es crucial.

Presión sanguínea elevada

Una presión sanguínea normal impulsa la sangre en forma fluida a través de su cuerpo. Una presión sanguínea elevada, o hipertensión, indica que el corazón está trabajando más de lo normal pues impulsa la sangre con demasiada presión en contra de las paredes de las arterias. Esto hace que el corazón y las arterias quedan más propensas a dañarse además de aumentar el riesgo de un ataque cardíaco y otras enfermedades cardiovasculares.

Qué hacer: Si Usted, como mujer, tiene 9 kilos o más de sobrepeso debe tener presente que las oportunidades de desarrollar una hipertensión aumentan. Por lo tanto, la pérdida de peso puede significar una gran diferencia en su condición de salud.

Tambien el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre , aumenta el riesgo de la mujer de desarrollar una hipertensión arterial.

Tabaquismo

Fumar es una de las  causas de muerte que más se puede prevenir. Incluso la constante inhalación de humo del cigarro que fume otra persona (fumador pasivo) incrementa los riesgos de desarrollar enfermedades del corazón, de  infarto cerebral, enfermedad de arterias periféricas, cáncer pulmonar, de garganta y boca.

Qué hacer: El dejar de fumar y evitar el humo de otras personas disminuye el riesgo de desarrollar todas estas enfermedades.

Sedentarismo

El sedentarismo incrementa las posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular.

Qué hacer: Para mejorar la condición cardiovascular se deben desarrollar actividades simples tales como caminar, trabajar en el jardín, labores domésticas y bailar. Idealmente tales actividades se deben complementar con una actividad física que puede variar desde moderada a vigorosa.

La  recomendación es  un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada, en lo posible durante todos o la mayoría de los días de una semana. Este tiempo puede ser repartido en sesiones más breves, siempre y cuando sumen un total de 30 minutos diarios.

Obesidad o sobrepeso


Demasiada grasa corporal , especialmente alrededor de la cintura, la expone a un alto riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca, incluso en los casos en que no estén presentes los otros factores de riesgo. La obesidad incrementa el riesgo de otras condiciones de riesgo cardiovascular como : hipertensión arterial, colesterol elevado, infarto cerebral y diabetes.

Qué hacer: Trate de lograr y mantener un peso adecuados. Para perder peso, la gran mayoría de las mujeres debieran ingerir entre 1.200 a 1.500 calorías al día, lo cual dependerá del peso que se desea alcanzar y el nivel de actividad. Bajar 400 a 900 gramos en una semana seria una baja de peso saludable (450 gramos equivale a 3.500 calorías). Trabaje conjuntamente con su médico o un nutricionista calificado para elaborar su propio programa de nutrición y actividad física.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad en la cual el cuerpo no produce o no usa correctamente la insulina. Esto causa que los niveles de azúcar en la sangre aumenten hasta un nivel excesivo. Si no se trata, la diabetes daña los vasos sanguíneos incrementando el riesgo de un ataque al corazón e infarto cerebral.

Las personas de mediana edad, con sobrepeso y que sean sedentarias están expuestas a un alto riesgo de desarrollar diabetes. Además, es mayor la cantidad de mujeres que hombres las que pueden desarrollarla después de los 60 años.

Las mujeres con diabetes están dos a cuatro veces más propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares que las mujeres no diabéticas.

Qué hacer: Si tiene diabetes, es muy importante que consulte a su médico para efectuar los chequeos regulares y preventivos. Si usted no es diabética pero tiene un historial familiar con casos de diabetes o está excedida de peso, lo más probable es que su médico la someta a pruebas preventivas destinadas a identificar ésta dolencia.

IV Administrando su estilo de vida

Póngase en forma y aliméntese en forma saludable.

Una mayor actividad física y una mejor nutrición ayudan a fortalecer su corazón.

Manténgase activa físicamente

Para ejercitarse Usted no necesita ser una atleta. De hecho, es aconsejable que se imagine que va a realizar una acción o movimiento más que un ejercicio.

Aumente su actividad física a un mínimo de 30 minutos diarios en la mayoría de los días de la semana, e incluso puede hacerlo en períodos de 10 minutos cada uno. En su vida diaria trate de incluir alguna de las actividades que se indican a continuación:

Escaleras. Transite por las escaleras en lugar de usar el ascensor. Comience con una sección del tramo de escalera total y aumente gradualmente el total de las secciones por las cuales transita habitualmente.

Labores domésticas. Barra el piso, lave las ventanas o aspire la alfombra a un ritmo enérgico.


Planifique. Concerte “citas” de actividad física consigo misma y anótelas en su planificación diaria o agenda del computador.

Caminar. Salga a caminar después de comer. Si el clima no es el más apropiado, camine o trote en su lugar mientras vea televisión.

Camine aún más. Estacione su auto a unas cuantas cuadras de la oficina o supermercado y camine el resto del camino.

Muévase. Cuando haya estado sentada por periodos largos de tiempo, tómese un descanso. Levántese, estírese y camine alrededor del cuarto.

Aliméntese saludablemente


Al optar por una alimentación más sana, Usted se está ayudando a reducir tres factores de riesgo de un ataque cardíaco y/o infarto cerebral – un alto nivel de colesterol en la sangre, presión sanguínea elevada y obesidad o sobrepeso.

Considere estos consejos nutricionales:

Manténgase balanceada. Ingiera frutas, vegetales, cereales y granos, alimentos libres de y/o bajos en grasa, legumbres, nueces, pescados, carnes de aves y carnes magras.

Baje el nivel de grasas. Consuma alimentos bajos en grasas saturadas y colesterol.

Una menor cantidad de Sal. Consuma alimentos bajos en sodio para así mantener una presión sanguínea dentro de los niveles normales.

No coma estando a solas. Coma en compañía de otra gente. Usted comerá menos que si está a solas.

Snacks o colaciones gatilladoras. Tenga presente cuales son los alimentos que “gatillan” sus deseos de comer y planifíquese de antemano. Tenga a mano una colación saludable que le ayudará a combatir esa necesidad de alimentos altos en grasa y calorías.

Si una mejor nutrición y un aumento en la actividad física no son suficientes para lograr su objetivo, su médico puede prescribirle medicamentos. Asegúrese de tomar todos los medicamentos tal como le hayan sido prescritos y no deje de tomarlos, incluso en los casos que Usted ya se sienta bien. Verifique la necesidad o validez de su receta de medicamentos cada vez que visite a su médico.

V Exponiendo los hechos

El enemigo público Nº 1

Las enfermedades cardíacas ya no son una exclusividad del sexo masculino.


Las enfermedades cardíacas son la causa número uno de muertes en mujeres de mas de 25 años. Las enfermedades cardiovasculares matan a cerca de 500.000 mujeres cada año en USA (porcentualmente similar a lo que ocurre  en Chile) que son  muchas más que la suma de las causadas por las siguientes siete causas de muerte en orden descendente. Aproximadamente 1 de 2,5 mujeres morirá por causa de una enfermedad al corazón o infarto cerebral, comparada con 1 de cada 30 mujeres afectadas por cáncer mamario.

Aunque 1 de cada 5 mujeres sobre 45 años padece de enfermedades cardiovasculares, más de la mitad de aquellas que mueren repentinamente de enfermedades coronarias no presentan síntomas previos.

Los hombres son considerados las principales víctimas de enfermedades cardíacas, pero en el año 2001 las mujeres totalizaron el 53,6% de toda las muertes en los Estados Unidos por causa de enfermedad cardiaca o infarto cerebral, y las estadísticas muestran una tendencia similar para nuestro pais. Se concluye entonces que, para las mujeres las enfermedades cardiacas son un asunto que debe ser considerado muy seriamente.

“ Quiero estar presente en las bodas de mis hijos por lo que me daré el tiempo para hacer de mi salud una prioridad ”

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